Enfermedades, General, Reumatológicas|16 noviembre, 2011 8:42

Dolor de espalda baja o lumbalgia


Por la Dra. Cristina Pérez
Especialista en Reumatología

El dolor es un motivo de consulta muy frecuente en la población en general, constituyendo un problema de salud mundial, ya que aparece en forma crónica hasta un 30% de los casos. De acuerdo a la Sociedad Americana del Dolor, la espalda es el sitio de dolor crónico más frecuente en las consultas de atención primaria. El dolor de espalda baja o lumbalgia, se refiere a aquellas sensaciones dolorosas por debajo del margen costal y por arriba del límite superior de la región glútea, y que en ocasiones puede referirse hacia alguno de los miembros pélvicos. Hasta el 80% de las personas pueden padecer de dolor de espalda en algún momento de su vida, la mayoría de las veces resolviendo sin volver a presentarse, sin embargo, hasta un 36% pueden presentar una lumbalgia crónica. Si bien la lumbalgia es un síntoma y no una enfermedad, se ha convertido en un problema de salud ya que es motivo de incapacidad laboral y de deterioro de la calidad de vida de las personas que la padecen, así como también genera altos costos para la industria y la sociedad.

La región lumbar es una zona vulnerable, sometida frecuentemente a algunos factores de riesgo como los malos hábitos posturales, el permanecer mucho tiempo sentados, el cargar objetos pesados, movimientos combinados de rotación y flexión del tronco, exposición frecuente a vibraciones, tareas repetitivas, edad avanzada, escoliosis, osteoporosis, estrés, sobrepeso, uso de corticoesteroides, abuso de drogas o alcohol, infecciones, cáncer, etc.

La mayoría de los casos se trata de una lumbalgia de tipo mecánico, esto es, en relación a la función de las articulaciones de las vértebras lumbares, contracturas musculares, hernias discales, escoliosis (desviación de la columna), osteoartrosis, y en algunas ocasiones debido a fracturas o dolor referido de alguna enfermedad interna como los problemas de vesícula o páncreas. Generalmente el dolor de espalda de tipo mecánico aparecerá posterior a la realización de esfuerzo o de actividad, y mejora al permanecer en reposo.

En otras ocasiones, el dolor será un síntoma de una enfermedad sistémica, o bien, por una radiculopatía (compresión de raíces nerviosas).

De acuerdo a la causa de la lumbalgia será el tratamiento, por lo que es necesaria una evaluación completa por el médico para determinar si se trata de una lumbalgia inespecífica o se trata de un dolor de espalda como parte de una enfermedad inflamatoria o radicular, ya que el manejo incluirá desde la administración de analgésicos, antiinflamatorios, relajantes musculares, opiáceos hasta un tratamiento quirúrgico.

Las siguientes son algunas posturas útiles para prevenir lesiones o alteraciones de la columna vertebral:

− Evitar los giros excesivos del tronco. Las torsiones deberán realizarse con movimientos de cadera y rodillas en conjunto.
− Al estar de pie, la carga del peso corporal deberá equilibrarse entre las dos piernas, las cuales deberán estar ligeramente separadas para dar mayor apoyo. Si se permanecerá de pie por períodos prolongados, habrá que mantener un pie en alto y alternarlo sucesivamente con el otro, dar algunos pasos o apoyarse en la pared.
− Para levantar objetos del suelo, lo más conveniente es flexionar las rodillas, evitando flexionar la espalda al levantar el objeto, y acercar éste lo más que se pueda al cuerpo.
− Para trasladar objetos, es mejor apoyarse de espaldas al objeto y empujarlo con las piernas, para una menor participación de la columna durante el esfuerzo. Asimismo, implica menor esfuerzo a la columna el cargar dos objetos simétricamente, que uno muy pesado de un solo lado.
− Al estar sentado, deben evitarse sillas muy bajas, duras y no giratorias, ya que implicarían mayor uso de la columna con movimientos de rotación. Debe evitarse la inclinación hacia adelante, procurando que la mesa en que se va a trabajar quede a la altura de los codos para evitar la flexión de la columna. Así como también, es recomendable utilizar una barra de madera para elevar los pies mientras se está sentado. La espalda debe descansar firmemente contra el respaldo.
− Al conducir, el volante debe mantenerse con los codos flexionados, con la espalda recta contra el respaldo y las rodillas quedando más arriba de la cadera.
− Al levantarse apoyar ambas piernas, con inclinación de la columna hacia adelante y apoyando las manos en los muslos.
− Y por último, al dormir, evitar el hacerlo boca abajo; si se duerme de lado flexionar las rodillas, o bien, si se duerme boca arriba, colocar una almohadilla debajo de las rodillas. Es más conveniente un colchón firme a uno blando.

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